Poemas de la guarda
Usar metáforas, escribir poemas, es como traducir
imágenes,
pero las imágenes en un cuadro también son como
una traducción de poemas escritos en idiomas
silentes.
Estas obras pretenden traducir imágenes y metáforas,
palabras y formas, a poemas visuales.
Y son las imágenes, las formas animales, desde los
tiempos más remotos, las que ayudan a pensar en lo
más profundo, en el fondo de la condición humana.
Después de todo, apenas hace doce mil años los
humanos éramos una ínfima parte de la totalidad de la
biomasa de mamíferos terrestres. Hace doscientos
años un poco más del diez por ciento. Hoy, junto con
los animales que usamos o consumimos, somos casi el
cien por ciento.
Es difícil imaginar la real dimensión de un desastre,
reflexionar sobre tal extinción. Una forma podría ser
en poemas visuales recordando algunas frases de Elías
Canetti:
- El pensar se aclara cuando se familiariza con las formas
de los animales.
- Solo ante las figuras y voces animales podemos seguir
siendo humanos.
Panda, pangolín, armadillo, cachicamo
Tan hermoso, remedo, un sueño.
El fuego desciende, punzante chillido
y pánico, y un débil puño acorazado
se cierra ignorante contra el cielo.
Elizabeth Bishop: El armadillo
¿Por culpa de pantanos o pandemias?
No niña, sería antes.
Secos van quedando. Pasan.
Sola tú y tus palabras silvestres,
siquiera piedras del camino.
Nunca he visto un pangolín silvestre,
cachicamo, puercoespín, mapache,
rata de bambú, y pocos poemas
he leído traducidos
del chino mandarín.
Una vez salí espantada de un mercado
de animales vivos en Da Nang, ¿o fue en
Chengdu? famosa por el parque que produce
pandas para hacer políticas como pantanos.
¿Mejor rimar piedras con viajes, con caminos?
No, piedra, palabra,
tú aquí conmigo,
admirando ambas el vuelo
rayo del verso vampiro
citando otro, más hermoso,
aterrado armadillo:
Too pretty, dreamlike mimicry!
O falling fire and piercing cry
and panic, and a weak mailed fist
clenched ignorant against the sky!
Cántaros
Si en la contemplación del camino andado
te persiguen los cántaros o vasijas
que sabes rotos y vertido todo
el ancestral contenido,
no llores.
El cartujo borrador, el
país perdido, los revela
corotos, cacharros, cachirulos.
Contempla el cielo, el río,
limpia tu mirada,
tu esperanza,
tu poesía.
Cuatro equinos
Cuatro equinos uno caído
¿cómo imposible galope ni siquiera
un así llamado trotecito?
Aún así, así, sigamos.
No por palma, por bosque perdido
retomemos algún camino.
Épicas y caballos
¿Te habrás perdido, país,
en claro, bosque, luz apenas,
por épicas y caballos
con patas rotas o malformadas?
Acrílico o masilla,
blanca imagen, infancia,
¿ya más nunca juego,
caminito, arena, poema?
Caminos cocodrilos
Y qué decir de los peligros
rocosos caminos cocodrilos
blanqueados pantanos
árboles dobleces:
Mijita, mírate, mira:
también la blancura
ciega y feroz sonríe
con tus dientes.
Colmillos de infancia
Quedará un bosque blanco,
selva arrasada,
un erial, decía mi madre,
y arenas, y desierto,
colmillos de caimán
de infancia,
casi extinto porque
le secaron las últimas
lagunas. Igual:
Con tierra y blanco
y grafito le seguiré escribiendo
a mi anciano cocodrilo.
La leona sola
El ser humano no es ni ángel ni bestia y la desgracia
es que cuando quiere hacerse angélico se hace bestia
Blaise Pascal, Pensées
Un escritor francés, leí recién,
fabula ser autoridad moral.
Pensé en la leona sola que vimos tan cerca.
Más hermosa.
Al primer zarpazo hubiera podido destruir
cualquier fabulación, autoridad alguna.
Hemos perdido nuestro lugar en la
cadena alimentaria.
Nos resta la dudosa moral de la extinción de los
animales.
Corremos sin pensar hacia el abismo después de haber
puesto cosas delante de él que nos impiden verlo.
También Pascal
Bubo bubo
Bubo bubo
Grande es su repertorio,
buho buho buho llama el macho cortejando
y ella contesta u-hu u-hu u-hu
y también en fluido glissando buhju buhju y ujo ujo
o cuando es cuestión de mostrar el nido a la pareja
gu.dugg-gu.dugg-gu.dugg quedo gorgotea
acentuando la segunda sílaba,
parecido a la oferta de comida de la hembra
dugge-dugge dugge-dugge a los polluelos
o también glugg-gluggglugg-gluggglugg-glugg.
Estos piden bajito chnää chnää chnää chnää
pero al crecer es más un áspero y sibilante
chau chau chau chau o chtscht chtscht chtscht
y puede oírse muy lejos y por largas horas.
Nada de esto, por supuesto,
es traducible.
Si nos llamáramos
con ululantes cantos
¿cuáles nombres
nos convocarían?
Si en cartón escribiéramos
de cortejos o comidas,
quejas o suspiros,
¿qué poemas
rimarían con nido,
nuda vida?
Rilke hablaba de lo abierto.
¿Sería lo blanco su nombre?
¿Nada, inaudible?
Sabiduría de lo nevado
Creí haber entrevisto
algo con un bosque blanco.
Cuando lo pensé en alemán,
la blancura se volvió sabiduría,
porque weiss, lo del blanco y negro,
está asociado a lo luminoso y claro.
Mas lo sabio y weise al sosiego,
y sabiduría de lo nevado.
Ahora no sé qué pensar ni qué es
lo que he mirado:
si lo luminoso de un bosque
o la sabia luz de un claro,
que se sabe del oscuro dependiente
para divisar formas y sentidos
en mi gris sombra de lenguas,
en este Weiss o silencio.
Vida coneja
Un bosque luz
que no sea invernal,
no sea inmaculado,
prístino, impoluto,
¿es simple artificio,
literatura,
metáfora de nada?
¿Es un problema
no recordar la pesadilla
apenas asociada
al temor de la presa?
Que sin embargo te confirma
frente al miedo y la duda:
esta es tu vida coneja
y en este bosque entras
con todos tus animales.
Pájaro pintado
A más edad más profunda es la memoria
y más selectiva.
De niña recordaba cosas de ayer y anteayer
y el futuro eran las vacaciones.
Pasaron los años y la selección, menos mal,
se fue reduciendo y es manejable.
¿Qué debo, o mejor, y basta de deberes,
qué quiero recordar ahora?
Me viene a la mente el miedo que sentí cuando vi
una araña muy de cerca en el jardín de mi infancia.
Pero luego recuerdo cuando en el extranjero
caminé por un bosque blanco,
pájaro pintado, siniestro, silencio,
ensueño.
“El nazismo fue una idea europea.
El comunismo fue una idea europea…
el mal solo duerme… y es tan fácil despertarlo.”
Václav Marhoul,
director del filme “Un pájaro pintado”, 2019.
Chigüiros chigüires
Chigüiros chigüires
capibaras muy a lo lejos
jardín de llano, sabana infancia
apenas recordada.
Mas lo tuyo fueron acures
y un picure llamado Torpedo.
De él aprendiste
un repentino correr
un terror creatura,
apenas nombrable.
“Escribe”, te ordenó luego
Elizabeth Bishop,
que ni temores ni huidas
son siempre desastres.
Para mirar llanuras
No sé si bastan dos
o tres dimensiones
para mirar llanuras,
planos, sin apenas
poemas, que den vida
a lo oscuro,
impío desierto, dentro,
fuera, cruel blancura.
Rinocerontes o mejor muy lejos
Pintados aparecen lanudos
en la cueva del puente del arco.
Los habrían visto a lo lejos, escarbando.
El que Durero pintó por oídas era asiático
y se ahogó en el mar encadenado a un barco.
A uno de los africanos lo extinguimos hace poco.
Vieron algunos en Java, aún.
Quizás se salven, lejos, muy lejos
de nosotros, naufragantes,
en pajonales
del lejano futuro.
Seis pájaros silvestres
Seis pájaros silvestres por persona aun habría,
es decir, cuarenta y tantos billones
para los ¿siete y pico? que somos.
Acá tengo seis guardianes tropicales,
como decía Canetti que tenía,
en vez de un ángel,
para cuidar de olvidos y fragmentos
de verso o cálida memoria:
loro verde, guacamaya, colibrí,
tucán, quetzal, flamenco.
Quizás sea excesivo el gesto, inútil
pretensión para este
mi cacofónico cartón,
poema de la guarda, cacatúa.
Sonoro báquiro
Sonoro báquiro, silvestre cochino,
pequeño jabalí agresivo.
Desde hace milenios son admirados
sus temibles colmillos…
Ah, que tal dentadura tuvieras
para la defensa feroz de tu prole:
tan pocas palabras ciertas,
incisivas, sustantivas.
Peregrina vieira
… y no por peregrina caminante
sin santo ni camino
vieira volandeira zamburiña
bivalvo silente tu poema
sin seña ni sentido ni siquiera
adorno torpe remedo
de su majestad cantante
blanca ballena …
Idioma ballena
Otro idioma podría ser el de las ballenas.
Ya quedan pocas.
Es una lengua con chasquidos,
como las khoisán,
donde el tono grave es espaciado,
acentuando silencios, por lo cual
se oiría a mayores distancias o milenios
en los antiguos mares y desiertos.
Ave talismán, búho, lechuza
Que amanezcan blanquecinas
palabras cubran bosques en cenizas
perezcan las falsas memorias
huracanes limpien los cartones salpicados
de los sueños ilusiones
las mentiras.
Pero que también la noche tenga
su búho y su lechuza:
Búhos y lechuzas
hablan de sabiduría y suerte,
desgracia y maldición,
escribe una autora norteamericana.
Pero otra, en la Amazonia, dice:
la presencia de uno encanta el paisaje.